Reflexión: Cambio implica nuevos pensamientos...
Romanos 12, 12
Cada cambio que se manifiesta en nuestra vida requiere una manera diferente de pensar y de abordar. Pues de lo contrario repetiríamos los errores día a día convirtiéndonos en parte de un círculo vicioso, gráficamente expresado con una serpiente tragando su propia cola.
Por ello una mente abierta a los cambios, implica una mente dispuesta a nuevos pensamientos, nuevas reacciones, nuevas, acciones. De el reconocimiento de un cambio de acciones depende el cambio de nuestros pensamientos, y eso es una obra que inicia Dios cuando nos ve dispuestos.
Ahora bien, ¿Qué se considera una mente normal para una persona cristiana? Hombre pues empecemos por recordar que lo que es normal para muchos que están en el mundo coco de la vanagloria, vanidad, ambición, avaricia, promiscuidad, adulterio, mentira, abuso, trata de personas sean niños o adultos, adictos y una infinidad de verbos destructivos para el ser que se me quedan en el tintero, pues no es aceptable para los hijos de Dios sin títulos ni juicios del hombre.
Para un creyente la preocupación, la confusión o el desespero no es normal. Aunque es muy humano no debe ser normal ya que prueba la fe del ser.
El pensamiento negativo es una manera de pensar que no corresponde a un cristiano o aquel que dice serlo. Pues eso se confabula con el corazón y de su abundancia habla la boca que declara la derrota de lo que ni siquiera has empezado. Atas con tu boca dirigida por tus pensamientos la perdida de tus batallas.
Dios nos ha mostrado muchas veces que cuando tenemos pensamientos hostiles, odiando y juzgando a otros con resentimiento y falta de perdón, estos pueden causar mucho daño. Lectores, tenemos la oportunidad de tener pensamientos positivos, amorosos, destacando lo bueno de los demás y no sus defectos, de creatividad y acciones productivas, de aprecio y respeto hacia los demás, de dominio y reacciones inteligentes ante las tentaciones, de oraciones de fe.
Por ello partamos de ser consecuentes con lo que predicamos como cristianos y no seamos parte del montón que cree engañar a Dios. Como, usando los pensamientos sabiamente, poniéndonos en los zapatos del otro y pensar como Jesús pensaría o reaccionaría. Obvio que eso no coincide con la vieja criatura que existía en ti, pero si con ese deseo de que los cambios generan crisis, pero que depende de tu pensamiento sabio o necio el final feliz o triste de tu cuento.
Bendiciones
Autor: Paula Andrea Vega
www.levantatusmanos.blogspot.com
“Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendiemiento”
Cada cambio que se manifiesta en nuestra vida requiere una manera diferente de pensar y de abordar. Pues de lo contrario repetiríamos los errores día a día convirtiéndonos en parte de un círculo vicioso, gráficamente expresado con una serpiente tragando su propia cola.

Ahora bien, ¿Qué se considera una mente normal para una persona cristiana? Hombre pues empecemos por recordar que lo que es normal para muchos que están en el mundo coco de la vanagloria, vanidad, ambición, avaricia, promiscuidad, adulterio, mentira, abuso, trata de personas sean niños o adultos, adictos y una infinidad de verbos destructivos para el ser que se me quedan en el tintero, pues no es aceptable para los hijos de Dios sin títulos ni juicios del hombre.
Para un creyente la preocupación, la confusión o el desespero no es normal. Aunque es muy humano no debe ser normal ya que prueba la fe del ser.
El pensamiento negativo es una manera de pensar que no corresponde a un cristiano o aquel que dice serlo. Pues eso se confabula con el corazón y de su abundancia habla la boca que declara la derrota de lo que ni siquiera has empezado. Atas con tu boca dirigida por tus pensamientos la perdida de tus batallas.
Dios nos ha mostrado muchas veces que cuando tenemos pensamientos hostiles, odiando y juzgando a otros con resentimiento y falta de perdón, estos pueden causar mucho daño. Lectores, tenemos la oportunidad de tener pensamientos positivos, amorosos, destacando lo bueno de los demás y no sus defectos, de creatividad y acciones productivas, de aprecio y respeto hacia los demás, de dominio y reacciones inteligentes ante las tentaciones, de oraciones de fe.
Por ello partamos de ser consecuentes con lo que predicamos como cristianos y no seamos parte del montón que cree engañar a Dios. Como, usando los pensamientos sabiamente, poniéndonos en los zapatos del otro y pensar como Jesús pensaría o reaccionaría. Obvio que eso no coincide con la vieja criatura que existía en ti, pero si con ese deseo de que los cambios generan crisis, pero que depende de tu pensamiento sabio o necio el final feliz o triste de tu cuento.
Bendiciones
Autor: Paula Andrea Vega
www.levantatusmanos.blogspot.com
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ResponderEliminarque precioso post has escrito
ResponderEliminarcreeme que ha sido de gran bendicion a mi vida .. ya que estoy en dias de grandes cambios y desiciones importantes en mi vida... claro que siempre con la ayuda de Dios (el mejor)
y tu escrito me ha ayudado de darme cuenta de grandes cosas...
precisosa bendicion ...
Dios te bendiga y te de mas de su hermosa sabiduria ...
kuidate mucho
bye
Llega el momento en cual un hombre debe madurar.
ResponderEliminarque estes muy bien, benciones
un abrazo
au revoir.