Reflexión: Frenar a tiempo.

martes, 15 de julio de 2014 |

La gracia de Dios es una virtud . Es la actitud de Dios hacia el hombre, generosidad y magnanimidad. La gracia posibilita la FE que es la respuesta agradecida a la iniciativa de Dios. La gracia es para el hombre de FE.

En medio de muchas personas en la tierra fuimos escogidos por el señor para ser pueblo santo, para ser su equipo de trabajo, sus discípulos, he allí la gran responsabilidad de ser Cristiano genuino y aplicar los mandatos que ha escrito en su palabra. No es fácil ser un hijo de Dios pero tampoco es imposible. Tampoco Dios puede ser burlado y de hecho aquellos que lo usan para sus propios fines ya tendrán que dar cuentas al señor.

Ser cristiano requiere de grandes esfuerzos, de mucha dedicación y de mucha comunión pero, ante todo de mucha disposición. 

Sin embargo muchos cristianos dicen serlo pero sus acciones  los pone en tela de juicio de los incrédulos, aquellos que no conocen el evangelio. 

No caigamos en el entenebrecimiento. Dios llama  la atención de sus hijos con lazos de mucho amor, o con lazos de dolor y tribulación.

Darle rienda suelta a los pensamientos que no tienen santidad es apagar, opacar, enmudecer la voz de Dios en el corazón. Frena a tiempo.