Madre: Alégrese y gócese la que te dio a luz…

sábado, 12 de mayo de 2012 |

Efesios 6:1-3

"Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra."

Honrar a tu padre, y también honrar a tu madre, para que todo te salga bien. Dios es perfecto y sabe desde antes de nacer a quien escogió como tu progenitora.

Nuestro deber como hijos es respetarlas, amarlas, apoyarlas y ser su bastón en los días de su vejez. El resultado de esobedecer esto es que podemos llegar a fracasar y Dios no saldrá en nuestra defensa. Porque aquel que maldice, que deshonra a su padre o a su madre, se expone salirse del amparo de Dios. Porque Dios es Padre. Dios es el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo y nos manda a oír a nuestro padre, a aquel que nos engendró; y cuando nuestra madre envejeciere, a no menospreciarle.

En el mundo existen hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, como lo dice Timoteo 3-1, y actúan contra sus padres con resentimientos y egoísmo aprovechando de su vejez o enfermedad para abandonarlos y deshonrarlos. Si tienen debilidades, si hay algo que nuestro padre o nuestra madre ha hecho, que es vergonzoso y objeto de burla nosotros no debemos exponer su vergüenza en lo público, esto es ofensivo para el señor que es Padre nuestro que esta en los cielos.

Ojo! o alerta! Nuestros padres son dignos de respeto. No busquemos maldiciones ni pocos años de vida por dejarnos contaminar con recelos.

Si hay situaciones de incomodidad ongamoslas n las manos capacitadas y amorosas de Dios, para que sea El tomando el control de los pensamientos y acciones de aquella que nos dio el ser. Oremos y pidamos sabiduría, pero no atropellemos o actuemos contra ellas jamás. Por tu propio bien y prosperidad.

Alerta adolescentes! Es común que jóvenes comparen a sus mamás con las de otros, y cuestionen las decisiones que por amor ellas toman para sus vidas. El llamado es “No seamos rebeldes al mandamiento que Dios nos da”.  Lean proverbios 17-6, proverbios 22-25.

Si otros son desobedientes a los padres, son groseros, mentirosos y altaneros, nosotros no lo seremos. Nosotros somos creyentes. Si otros menosprecian a su madre y no oyen el consejo de sus padres, nosotros viviremos sujetos a nuestros padres y los honraremos.

El enemigo anda como un león rugiente buscando a quien devorar, y si le damos oportunidad el atacará para dividir nuestra familia, y gozarse en las discusiones, y conflictos de la casa.

Dios purifica, renueva y restaura con su poder. Y mucho se alegrará el padre del justo, y el que engendra sabio se gozará con él. Ahora si en fecha comercial de celbració de Madres digamos Feliz día Mama, Te amo!!!!…

Autor: Paula andrea vega
Para: http://www.levantatusmanos.blogspot.com/
Imagen: http://www.arteencristo.blogspot.com/

Reflexión: Tu hijo es Maravilloso.

miércoles, 9 de mayo de 2012 |

Deuteronomio 7/6

Porque tu eres pueblo santo para el señor tu Dios; el señor tu Dios te ha escogido para ser pueblo suyo entre todos los pueblos que estan sobre la faz de la tierra.

Como padres a veces tenemos que lidiar con las situaciones incomodas que se presentan con nuestros hijos en la medida que van creciendo. En especial cuando empiezan la edad pre adolescente y empiezan a dudar sobre la gracia de su apariencia física, y en sus mentes retumban voces de mentiras enmascaradas de verdades tales como, estoy gord@, Soy fe@, soy flac@, no soy aceptad@ etc...

Para ello debemos orar porque es parte de nuestra responsabilidad. Orar para que se sientan amados y aceptados por Dios, su familia, amigos y demás personas. Todos nos hemos sentido rechazados en algún momento, ya sea por alguien de la familia,  o un desconocido en fin.  Sin embargo hay a quienes estos rechazos les han sido contantes y la violencia e intolerancia que vemos hoy día, halla su raíz en aquellos que han vivido esas amargas experiencias en repetidas ocasiones. Seamos padres que oran  y ponen estas situaciones en manos capaces, en manos poderosas, en manos de Jesucristo.

Oración.

Señor mi Dios, oro en el nombre de nuestro señor Jesucristo para que (nombre de tu hijo) se sienta amado y aceptado. Te pido que entres  en su corazón y le ayudes a entender la grandeza de tu amor y lo importante que es El para ti.  Antes de formarse en mi vientre tu lo conocías, y ya tenias un plan maravilloso para su vida. Por favor libralo de todas las mentiras que el enemigo usa  y  que se hallan plantado en su mente generandole dudas para atormentarlo. y apartandolo de tu fiel amor.

La palabra dice en Juan 3-16 que nos amas tanto que enviaste a tu hijo único a morir  por nosotros. Señor ayuda a (nombre del niñ@) a tener un corazón lleno de tu presencia, que sepa que es importante para ti y no escuche aquellas voces extrañas que buscan desestabilzar su autoestima. Te pido que a mi me ayudes a amarlo y demostrarle lo importante que es, dame sabiduría y capacitame para mostrarle nuestro amor de manera que el lo pueda percibir.

Oro en el nombre de Jesús para  que (nombre del niñ@) sea amado, respetado y admirado a donde vaya, y que crezca en estatura y gracia ante ti amado Dios y ante las personas que los rodeen. Que mi familia lo ame y lo acepte siempre, sus compañeros, maestros y amigos vean en el tu rostro resplandeciente. Ayudalo a el comunicar y demostrar afecto, protegelo contra cualquier abuso físico y mental y llenalo con tu infinto poder. (Nombre del niñ@) es escogido  desde antes de la fundación del mundo con toda bendición espiritual y es adoptado  por medio de Jesucristo por tu voluntad, para alabanza y gloria de tu santo nombre. Aun sus cabellos estan contados, y ni uno de ellos se cae sin tu consentimiento, por ello ayudalo a comprender tu amor, a amarse y reconocer tu misericordia. Gracias porque mi hijo se acepta a sí mismo como tu lo has enviado y sabe en su corazón que es la niña de tus ojos. Oro en el nombre de Jesús. Amén.

Citas biblicas de apoyo: Mateo 10-29, 1 de Juan 4/9-11, Jeremías 1-5, Juan 3-16.


Autor: Paula Andrea Vega
para: www.levantatusmanos.blogspot.com