Dí Basta y para de Sufrir.

sábado, 26 de noviembre de 2011 |

MATEO 8:29

Y clamaron diciendo: que tienes con nosotros Jesús? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo? Él les dijo salid, y ellos salieron y se fueron a un hato de cerdos y todo el hato de cerdos corrió hacia un despeñadero y se tiro al mar y perecieron en las aguas.


Este pasaje evidencia que con solo la presencia de Jesucristo los demonios tiemblan y huyen. Y no solamente a los que hacen brujería, hechicería, invocan espíritus pactos satánicos, los demonios los poseen. También poseen gente del común, con ataduras que no les da paz.

¿Somos juguete de las pasiones? ¿de la tristeza, la baja autoestima, la ira y sus consecuencias, la autocompasión, el temor y los complejos? ¿Del fracaso?
¡Cierra ya esas puertas radicalmente!.

Pídele a Jesucristo que eche fuera demonios que impiden tu paz. Que te haga fuerte y que el espíritu Santo limpie como lo hizo con los endemoniados Gadarenos. Que deje su templo ordenado, perfumado y listo para que dirija nuestros actos, tu cuerpo.
En ese instante tu panorama cambia, y puedes ver con claridad, lloras, ries, cantas y olvidas, y todo es hecho nuevo. Podras asumir con sabiduria tu vida, guiado por el todopoederoso, sin temor a equivocarse. Eso ya es un acto de fe, y agrada a Dios.

"Señor Jesús, perdona mis pecados y terquedad. Hoy cierro las puertas a las pasiones desenfrenadas que palpitan mi corazón, hoy dejo de ser amante, hoy dejo de ser ladrón, hoy dejo de ser mentiroso, hoy dejo de ser altanero y quito de mis labios las palabras soeces, hoy dejo de odiar y empiezo a perdonar. Echa fuera de mi los espiritus de mentira y maldad. Hoy pongo mis fuerzas en ti, tu pon tu voluntad en mi corazón. Amén".


Autor: Paula Andrea Vega
Para levantatusmanos.blogspot.com