Canción: Tu estas Aquí...

sábado, 17 de abril de 2010 |

Bella adoración, no te veo, no te toco, pero tu estas aquí. Esta adoración es cantada por dos grandes isntrumentos de Dios. Toca hasta los huesos cuando sentimos que Dios esta más alla de lo que podemos ver, cuando hay la diposición de sentirlo y esperar en él. Por ello publico en este blog la letra, el video y la descarga, con el proposito de que la puedas descargar y guardarla en tu PC. Bendiciones



Aunque mis ojos
No te puedan ver, te puedo sentir,
Sé que estás aquí.

Aunque mis manos
No puedan tocar, tu rostro señor,
Sé que estás aquí,

Coro:

Mi corazón, puede sentir tu presencia,
Tú estás aquí, tú estás aquí
Puedo sentir, tu majestad
Tú estás aquí, tú estás aquí

Mi corazón, puede mirar tu hermosura,
Tú estás aquí, tú estás aquí
Puedo sentir, tu gran amor
Tú estás aquí, tú estás aquí
Tú estás aquí, tú estás aquí

Reflexión: "Yo no soy como todo el mundo"

jueves, 15 de abril de 2010 |

Romanos 12:2

“Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo que es bueno, agradable y perfecto.”


Nuestras acciones van de la mano de la actitud mental que tenemos de las cosas. El niño cree plenamente en que si se tira de lo alto a los brazos de su padre, no se caerá al piso, porque en su corazón y mente está la certeza de que su padre no lo dejara lastimar.


Se siente protegido y seguro con solo verlo. Es su manera de pensar. Y él no tiene viciado el corazón, es puro, es inocente, no tiene maldad porque no la conoce. Esto para decir que de la mente alimentada por el corazón dependen nuestras acciones, y de allí parten los miedos, la depresión, la maldad y ataduras mentales. Ser prevenidos, ser agresivos, mentirosos o caer en la banalidad de "No me importa nada, de malas los demás" es el resultado de lo que genera la mente.


A veces nos volvemos un caos, armamos tormentas en un vaso de agua, buscamos ayuda del hombre, o abruptamente tomamos decisiones en nuestra opinión, en nuestra sabiduria. Y no hallamos soluciones, hay quejas, soberbia y arrogancia.
Pero si disponemos y nos determinamos del corazón y mente a ser transformados a través de Dios en Jesucristo nuestro presente cambia y se hilvana sensatamente nuestro futuro. Sin vacios, sin culpas, sin fracasos, sin verguenzas.


¿Que quiere decir esto?


Dios lo que brinda es un estilo de vida diferente al del vecino que soluciona cosas a su manera. Un estilo de vida que nos aparta de lo que nos genera intranquilidad. Normas de convivencia ciudadana, de reglas familiares, de amor fiel y respetuoso, de administración de nuestros recursos financieros, de poderes extrasensoriales llamados dones o regalos del Espíritu Santo, de armas espirituales para combatir los dardos del enemigo como las ataduras y sus falsos argumentos. y todo eso es nuestro cuando nos disponemos a dejar que Dios cambie el presente a traves de nuestra manera de pensar.


Es una vida sin reserva la que demanda Dios para operar en el corazón y romper ataduras. La palabra dice “Bástate de mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad”.


Después de aceptar a Jesucristo como señor y salvador y reconocer que somos pecadores, Dios nos perdona y se nos abren las puertas a una vida diferente a la de la de “todo el mundo”. Nos sorprendemos expresando “hace días no fumo, hace días no me embriago, ya no me hace falta esto o aquello que me hacía daño”.


El apóstol Pablo dice “cambien de manera ser y de pensar” y “ya no vivan como vive todo el mundo”. Lector, se trata de no ser parte de un sistema que uniforma el comportamiento de las personas, haciéndolas consumidoras de valores paralelos a el principio de las enseñanzas de Cristo “amar a Dios sobre todas las cosas”. Se trata de querer cambiar, de asumir la transformación que Dios quiere para que nuestra vida se plena.


BENDICIONES


Autor: Paula Andrea Vega

levantatusmanos.blogspot.com

Reflexión: El árbol que mas frutos dá, es al que le tiran piedra...

lunes, 12 de abril de 2010 |

I de corintios 4-2

“Así pues tengamos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores y cada uno sea hallado fiel”


Alguna vez escuche el dicho “al árbol que tiene frutos es al que le tiran piedras” y reflexione. Hazlo tu, y veraz que cuando más cerca está alguién del triunfo y disfrutando de los frutos de su trabajo, siempre habrá personas que hablan de él.

Frases como ¿Quien sabe de dónde está sacando el dinero?, eso es que le revuelve negocios raros, ¿a quién le estará robando?, eso no le dura, véalo allí va y se cree mucha cosa, ya no cabe en la ropa, en que cosas andará metido, a lo mejor no es de él, ya ni se acuerda de los pobres etc, etc, etc…

Así que, queridos lectores, siempre pero siempre van a hablar de ti. Aún más cuando estás bien, cuando en las cosas que haces tienes el respaldo de Dios, cuando en todo lo que te propones Dios te orienta y te lleva de victoria en victoria, cuando sabes de antemano que el reto es una oportunidad para demostrar a través de ti que Dios es real y que hasta lo más imposible para los demás es un hecho exitoso para ti.
Sin embargo tengamos en cuenta que debemos disfrutar de lo que Dios nos da, pero con la consciencia de que nada en nuestro. Somos administradores de los recursos de Dios, y a los administradores fieles siempre se les dará más.

Para muchos es natural decir que han logrado sus éxitos por su propia virtud. Porque son de buenas, o porque fueron muy vivos. Pero, aún cuando no lo reconozcan, esas son bendiciones que Dios les concede y, se vuelven efímeras cuando la soberbia u arrogancia del ser humano se pone por encima de Dios. Timoteo 6-10 dice “la raíz de todos los males es el amor al dinero”, es decir la codicia.

Entonces, recordemos que en la medida del éxito está la medida de la lengua de los envidiosos, pero eso para ti protegido de Dios debe resbalar, pues somos empleados de la confianza de Dios, y el qué dirán son basuritas frágiles y sin peso que se lleva el viento.


¡Ojo!
• No te dejes afectar por el "Que dirán" venga de quien venga.
Eres administrador y no dueño
• No ames o codicies el dinero o pertenencias materiales.
• Renuncia al temor de enfrentar retos.
• Ahorrar es primordial y multiplicar tus ahorros también.


Autor: Paula Andrea Vega
Levantatusmanos.blogspot.com.