Me siento herid@...

viernes, 5 de junio de 2009 |


2 de corintios 2, 10-11

"Si había algo que perdonar, lo he perdonado por consideración a ustedes en presencia de Cristo, para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas”

Creo que la mayoría de personas en la humanidad sabe que es sentirse emocionalmente heridos. Que es tener un nudo en la garganta por un dolor emocional más que físico. Que es sentirse defraudado por algo o por alguien. Que es sentirse atropellado sin razón o usado sin reparos. Esas heridas poco a poco se van depositando en un rincón del alma y se convierten en esa parte oscura, esa parte que no nos gusta mostrar, que pretendemos ignorar pero que está allí y en cualquier momento puede manifes
tarse sin planearlo, no sabemos de qué manera. Es ese baúl de sinsabores que está a la sombra en nuestro cuerpo, esas partes que no se han iluminado y por lo tanto no se han limpiado, pues la escoba no ha barrido esos rincones.


Los seres humanos somos propensos a actuar por impulsos y por ello el consabido satanas está pendiente de utilizar situaciones y personas para herirnos; primero porque disfruta de destruir, de separar, de intrigar, y
quiere que construyamos una represa hecha de puras heridas emocionales que vamos aumentando a través de nuestra vida.

Lo segundo es que él quiere controlar nuestros sentimientos porque sabe que cuando estamos emocionalmente heridos actuamos por la emoción, a la sin razón. Y una vez caído en este juego pues se alejan tus bendiciones de forma inmediata. Ya en otras reflexiones de este espacio se tarto el tema de la ofensa que es, el anzuelo para atraparnos en la melancolía, la tristeza, y las reacciones mal encaminadas. Por ello es sano, no dejarse afectar.

No podemos esperar no ser heridos y menos por el hecho de ser cristianos y congregarnos en una iglesia, no. Al contrario entre más cerca de Dios estés, más al acecho esta el enemigo como león rugiente atento a quien devorar. Sin embargo Dios nos dio un espíritu de dominio propio, y podemos aprender a controlar nuestras reacciones a las heridas con inteligencia y sin que nos duela nada. Para empezar tenemos que grabarnos como un cincel en la piedra, que debemos esperar ser vencedores y jamás victimas.

No es fácil controlarse ante la injusticia y las heridas que nos causan los demás pero herido y nunca vencido. Queridos lectores, para evitarse malos ratos mejor primero busquemos del Espíritu Santo y no a los hombres o amigos que pueden resultar más riesgosos que el mismo enemigo.

Segundo permanecer firmes ante en los tiempos difíciles, aún cuando creamos desmayar pues si estas respaldado por Dios pase lo que pase nada te separar de su amor y protección, recordando que él es nuestro defensor, nuestro Dios vengador; Dios te asegura que recompensará tu fe y buen proceder por tu dolor y perdida. No caigas en el jueguito de los que te quieren ver histéric@, no caigas en el juego de quienes hablan de ti, no caigas en el juego de quienes busca una respuesta para poder disparar sus dardos de la manera más baja y sorprendente.

No seas necio y cuenta con que Dios va delante de ti como guerrero gigante y con un corazón limpio sin esperar lo peor para esos que te hieren, verás como los que te hicieron daño ya no estarán. Ten en cuenta que la “maldición de Jehová está en la casa del impío pero bendecirá la morada de los justos. Ciertamente el escarnecerá a los escarnecedores y a los humildes dará gracia” Proverbios 3, 33.

Paula Andrea Vega
www.levantausmanos.blogspot.com

Reflexión: Las emociones del ser.

miércoles, 3 de junio de 2009 |


Efesios 5, 15.


Mirad pues con diligencia como andéis, no como necios sino como sabios.


Los sentimientos son parte del alma dados por Dios a nosotros y que nos diferencian de los animales. ¿Qué sería de la vida del hombre sin esos conceptos?. Piensa un poco, yo diría que se tornaría aburridora y muy mecánica.

Son las emociones las que te hacen llegar a un punto de felicidad extrema, de amor, de solidaridad, de altruismo, de compasión y muchos más. Esos son los sentimientos que Dios nos ha dado para que seamos una bendición en su reino aquí en la tierra.

Sin embargo, no falta Satanás que impulsa a aquellas nobles sensaciones a ser emociones de tristeza, odio, antipatía, egoísmo, arrogancia, codicia etc dándole esencia a la palabra antónimos de la lengua castellana.


El enemigo busca que el hombre se deje gobernar por sus sentimientos y que proceda a decisiones que vienen del corazón y no son buenas consejeras. Si no ve a una cárcel y averigua por cuales crímenes están condenados muchos de los presos. Te aseguro que todos tienen una motivación sentimental más allá de las razones sensatas. Motivos como ira e intenso dolor, avaricia, envidias, y homicidios.

Los sentimientos Dios los da para que el hombre los disfrute pero, si no te dejas gobernar por ellos, ya que bajo su dominio pueden ser peligrosos y dolorosos. ¿Cuántas veces nos han ofendido con o sin razón? Y evaluándote puedes analizar que no siempre decidimos sentirnos afectados por la ofensa. Prueba de que somos libres y razonables. No le demos cabida al enemigo para ser instrumentos de los sentimientos.



Recordemos que caminar de acuerdo a nuestras emociones significa hacer lo que queremos en el momento sin importar las consecuencias. Pero, nuestro futuro es afectado por las decisiones que tomemos hoy.

Las emociones son bellas si permitimos que ellas nos sirvan, pero si somos los servidores de ellas el asunto se convierte en un problema serio para ti y quienes te rodean. Ten en cuenta que es precisamente la razón lo que nos separa de los animales quienes actúan por instintos y emociones y no por razón.

El hombre no puede ser un animal dominado por sus instintos, el hombre es creado a imagen y semejanza de Dios. “porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y dominio propio” 2 de Timoteo 1,7.

Así que determina manejar tus emociones, no le des gusto al diablo, y no pases tu vida sirviéndole a ellas.

Autor: Paula Andrea Vega
www.levantatusmanos.blogspot.com