Reflexión: Dios ayuda al echado pa' delante....

lunes, 10 de agosto de 2009 |


Mateo 25: 28-30


"Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene 10 talentos. Porque á cualquiera que tuviere le será dado y tendrá más. Y al que no tuviere, aún lo que tiene le será quitado. Y al siervo inutil echadle en las tinieblas de afuera, allí será el lloro y el crujir de dientes"...


Cuenta la historia que a comienzos del siglo XX una empresa de calzado británica mandó dos vendedores a un país africano. Les pidió que hicieran un estudio de mercado y enviaran su correspondiente evaluación.

Uno de los vendedores era muy lleno de vericuetos y complicaciones, con aire pesimista, mandó un comunicado en los siguientes términos: "Esto es un mercado sin futuro, hay pocas posibilidades de éxito de ventas pues aquí nadie usa zapatos".

El otro vendedor que era bien pilas y con una actitud de optimismo muy arraigada a su ser, vio la situación de una manera muy diferente y pensó "Este es el mercado que necesitamos, un mercado con gran futuro e inmensas posibilidades porque aquí nadie usa zapatos"...


Querido lector, hasta donde o con quien nos identificamos en esta historia que en otras palabras es la muestra de una visión abierta y osada hacía el futuro y otra visión de fracaso y temor para vencer los obstáculos. Mientras el uno vio problemas el otro vio OPORTUNIDADES. Y, para ello es necesario tener una actitud positiva ante cualquier situación aunque parezca una causa perdida.

Muchas veces nos enfrascamos en los problemas que no nos dejan ver más allá de nuestras narices. Andamos como el caballo con sus cabestros a cada lado sin mirar a otra parte, porque solo vemos lo que tenemos en frente y es allí donde radica el fracaso de nuestros planes. Pues, reza el viejo refrán, “cuando menos se espera salta la liebre”, pero si nos estamos preparados para lo que merecemos estamos ciegos, y si se está ciego la bendición se la llevó otro.


¿Estamos preparados para esa bendición? o ¿matamos el tigre y le tenemos miedo al cuero?

Es muy fácil sentirse perdido sin haber iniciado la batalla, además de que es lo más cómodo. Pero lo importante es tener quien sacuda esos temores infundidos por títeres enemigos como temores, pereza y palabras mal sanas. Y ese se llama el espíritu santo, solo que hay que escucharlo.


Ojo que Dios ayuda al echado pa’delante, (así se dice en mi país) al arriesgado que sabe asumir las pruebas que él pone. La palabra dice si en lo poco me eres fiel., en lo mucho te pondré.

Cree que Dios pone gente a si no sea Cristiana para rque reacciones frente a las situaciones que no debes dejar ir. Y si de algo estoy segura YO, es que Dios no hace nada porque sí, todo, absolutamente todo tiene un propósito. Porque las oportunidades están allí, las bendiciones son nuestras, pero a veces no tenemos la clave para acceder a ellas, y esa clave es CREER que la bendición postrera será mejor que la primera tal cual como Dios lo prometió.

Autor: Paula Andrea Vega
www.levantatusmanos.blogspot.com
www.arteencristo.blogspot.com

2 comentarios:

Francisco Javier dijo...

Que importante se torna el mensaje de la parábola de los talentos. Es impresionante observar cómo hay personas que no toman conciencia de la importancia del mismo para la vida cotidiana. Sin embargo, lo bueno de todo esto, es que puedo observar personas que, como tú, tienen claro la importancia del mensaje.

Un abrazo fraterno para ti.

escritosdelsilencio dijo...

Esta reflexión me ha encantado.

Bendiciones,
Brendaliz

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